"Posiblemente la mejor cerveza del mundo" (Carlsberg) ha triunfado como el mejor eslogan publicitario cervecero, en competencia con "Piensa en verde" (Heineken). Hoy traigo otra cerveza danesa, aunque ya absorbida por la multinacional Carlsberg; me refiero a Tuborg. Es de difícil consecución en España pues aquí su matriz triunfa, no así en otros países como Rusia. Prefiero Tuborg por su amargor delicado, regusto dulzón, cuerpo medio y espuma abundante pero volátil; el tono ligeramente dorado y la lata vintage resultan, asimismo, visualmente atractivos. Mi estancia en Dinamarca, allá por el lejano y capicúa 1991, fue deleitada por su descubrimiento.
Nota: 4 sobre 5.
Nota: 4 sobre 5.